Warning: session_start() [function.session-start]: Cannot send session cookie - headers already sent by (output started at /home/coaching/public_html/configuration.php:1) in /home/coaching/public_html/libraries/joomla/session/session.php on line 412

Warning: session_start() [function.session-start]: Cannot send session cache limiter - headers already sent (output started at /home/coaching/public_html/configuration.php:1) in /home/coaching/public_html/libraries/joomla/session/session.php on line 412

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/coaching/public_html/configuration.php:1) in /home/coaching/public_html/libraries/joomla/session/session.php on line 415

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/coaching/public_html/configuration.php:1) in /home/coaching/public_html/plugins/system/jfrouter.php on line 315

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/coaching/public_html/configuration.php:1) in /home/coaching/public_html/plugins/system/jfrouter.php on line 316

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/coaching/public_html/configuration.php:1) in /home/coaching/public_html/plugins/system/jfrouter.php on line 317
¿Qué sucede en nuestras mentes en el camino de iluminación?
Inicio Peldaños de Luz ¿Qué sucede en nuestras mentes en el camino de iluminación?
¿Qué sucede en nuestras mentes en el camino de iluminación?

Nuestra mente es un órgano o instrumento más de nuestra experiencia en la dimensión de la limitación. Es como el páncreas o como una mano, un ojo, o el sentido de la orientación. La diseñamos nosotros mismos de la necesidad de defendernos y protegernos que se creó cuando pasamos de ser Esencia completa a energía incompleta. Le asignamos la función de almacenar la información que íbamos recopilando a través de millones de experiencias en este plano.

Esta información nos servía para poder elegir los caminos que se nos presentaban. Poco a poco los caminos fueron tantos y la información tan extensa que olvidamos nuestro Ser y su forma de expresión y empezamos a creer que el mundo que la mente nos mostraba era el único existente.

Ahora todo lo que crees ver a través de tus sentidos viene de tu mente, de sus recopilaciones de millones de años de limitación y separación. Y de igual manera tus creencias; todas ellas sin excepción, vienen de esta gran bodega de pensamientos que afirman que la realidad es algo incompleto, mortal, en donde la fisicalidad es real, con reglas, requisitos, impotencias, retos y decisiones por tomar.

En el camino hacia la iluminación que has emprendido tomas consciencia de este fenómeno. Cuando empiezas a aquietarte y observar este procedimiento te das cuenta de esta disfunción tan simple y aparentemente tan compleja. El ruido dentro de este gran almacén de memorias es ensordecedor. Miles de millones de registros de experiencias de ambos lados de la polaridad hacen que parezca imposible poder escuchar algo más. Sin embargo es tan fácil puesto que para Ti esto es natural. Un reflejo instintivo es algo aprendido. La forma de nuestros cuerpos es algo diseñado. La economía de nuestra “aparente” realidad es algo fabricado. Pero la habilidad espontánea de volver a ponernos en contacto con nuestro ser es algo innato en ti y te colmará de una tranquilidad y bienestar que nunca se pudieron conseguir con la forma de crear de la mente.

Cuando dejamos de ser Esencia nos olvidamos que siempre estamos en un estado de completitud, libres de cualquier amenaza en donde no son necesarias las protecciones. Ahora que estás recordando tu Esencia recuerdas cada vez con más seguridad que estás siempre a salvo, que ya no te pueden ocurrir situaciones azarosas de pérdida, problemas en relaciones, abundancia o enfermedades. Recuerdas que ya no necesitas tu mente. Ya no la necesitas. Ya no. Ahora se trata de deshacer el hábito de usar tus registros pasados, tus protecciones, para poder ser nuevamente Quien Eres.

¿Cómo bajar el volumen de ese bullicio? ¿Cómo dejar de lado la “aparente” evidencia incontrovertible de nuestros sentidos? ¿Cómo desobedecer lo que tus figuras paternas y de ejemplo te han enseñado como las reglas de oro de la vida? ¿Cómo dejar atrás incluso lo que la vieja espiritualidad y las religiones han sembrado en las profundidades de esta herramienta reminiscente que bautizamos como mente?

Existen muchas maneras. A través de la quietud que nos devuelve la comunicación con nuestro ser verdadero; a través de la respiración hacia las profundidades de nuestra conciencia; a través de la música y cualquier actividad creativa que despierte la unidad; a través de sentir; a través de advertir la esencia en ti, en los demás, en la naturaleza y finalmente en todo, yendo más allá de lo que vemos con los significados que hemos aprendido. Todos estos recursos son nuevos hábitos que requieren un aprendizaje inicial, primeros pasos, práctica, primeros logros, práctica, asentamiento de lo aprendido, práctica, enseñanza a los demás, práctica, y así hasta llegar a la maestría.

El camino de regreso, lo hemos dicho antes, es rápido. Solo parece lento puesto que tu perspectiva solo considera esta última ilusión de identidad, esta última encarnación. Pero en realidad es una brisa. No puede suceder más rápido puesto que de otra manera el cuerpo en el que estás ya no podría contener tu luz. Ya no podría contenerte. Ocasionaría un desequilibrio y la Iluminación regresa a ti a través de luz. Y la luz es equilibrio, armonía celestial tan bella y sublime que te será difícil aceptar que tu mismo escogiste olvidarte de ella que es lo que en realidad eres.

Este mismo plano en el que creías encontrarte se transforma de una bodega vieja, con productos podridos, de formas cortantes y malolientes que solo inspiran temor, en un sueño, una nube, completamente alejada y desprovista de defensas y en completa despreocupación; una sensación de perfecta seguridad en donde casi se pueden ver desaparecer todas las memorias mentales de formas amorosas, como si fueran planeadas por una fuerza inteligente de plenitud que está más allá de toda imaginación humana posible. Esta fuerza que sana y libera todo a su paso es lo que sigues siendo tú y todo por siempre.