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¿Podemos dejar de ser simios?
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¿Podemos dejar de ser simios?

De la película sobre el Origen del Planeta de los Simios, he recordado mucho. Para los que no la han visto, o no recuerdan la serie. La película trata de cómo los simios lograron evolucionar lo suficiente a través de cierta “medicina” que los humanos les aplican para investigar la cura a ciertas enfermedades. La medicina funciona perfectamente en los simios haciendo que su inteligencia y capacidades se desarrollen de una manera inimaginable.


Primero la película nos recuerda que la evolución puede ser muy muy lenta y también muy dolorosa. Sin la medicina, los simios seguirían viviendo su vida “normal”, a la que están acostumbrados, la que han dejado de cuestionar, y de la que casi no pueden evolucionar por no poder ver más allá. Mejor dicho, están casi condenados a su condición. Repiten su experiencia vital creyendo que es su naturaleza, sin manifestar su verdadera esencia o potenciales.


¿Cuán larga queremos que sea nuestra búsqueda cuando ya tenemos entre nosotros la medicina que nos permitiría salir de esta condición que ya hemos empezado a cuestionar y que sabemos que no es ni remotamente nuestra naturaleza? Podemos demorarnos muchas vidas más, miles de años más, o millones. Podemos seguir experimentando la confusión de la mente humana, la inevitable incompletitud que parece sufrir, y seguir muriendo una y otra vez. O podemos empezar a tomar de esta medicina y empezar gloriosamente a trascender cada lección de liberación que se nos ofrece a diario a través del nuevo perdón, la desaparición de todos nuestros inventos y deseos de limitación.


Los Simios no saben que pueden hablar y escuchar. Tienen un sistema de comunicación completamente básico. Compiten entre su propia especie y creen sin duda, al igual que muchos humanos, que están separados del resto de sus hermanos. Se matan entre sí y no conocen la paz ni la felicidad, aunque tienen muchos substitutos de ella. Por eso viven encarcelados en su “realidad” -un manicomio- simplemente respondiendo a sus necesidades primarias, haciendo de una “galletita” el mayor propósito.


¿No nos parecemos un poco? ¿Un poquito? ¿No estamos también en el manicomio creyendo que existe la limitación, ciegos ante el Bienestar y Plenitud que nos llegaría con que solo lo aceptáramos como nuestra realidad? ¿Cuál es realmente nuestra cárcel?


Nuestra cárcel es la percepción falsa. Nuestra cárcel es la proyección. Vivir afuera en el mundo como si la percepción fuera real. Creer en la ilusión, el truco que inventamos para no dejar de creer en la realidad de este mundo. Lo que hace que tengas miedo y seas esclavo de las cosas que no quieres hacer. La mentira que te cuentas y perpetúas todos los días sobre tu identidad mortal y pecadora. Es la voz de tu mente vieja que te grita que eres vulnerable, culpable, separado, incompleto y que por temor sigue persiguiendo inútilmente una felicidad, la galletita del ego, que nunca ha alcanzado y que tristemente no se da cuenta que nunca alcanzará.


La percepción falsa es lo que ven tus cinco sentidos. Es lo que crea lo que crees que es tu “realidad”. Es la ilusión en la que te encuentras, la película, el teatro, el juego, la pantalla, los “distintos” personajes, el héroe, el drama. Es el ego ensordecedor que te distrae en todo momento para que no escuches tu propia Voz. Para que no te des cuenta que puedes hablar el idioma de los ángeles. Para que no te des cuenta que no hay nada que temer, que no necesitas nada y que solo con pedirlo ¡y recibirlo! tu “vida” puede volverse la felicidad misma que te encamine de regreso a Casa.


¿Quieres dejar de ser un simio? ¿Quieres dar este salto cuántico de conciencia? ¿Quieres liberar a todos tus hermanos del manicomio y regresar a la Libertad?
La medicina está en nuestras manos. Es la reprogramación no humana de nuestra humanidad. Es la liberación de toda la muerte hacia la eternidad. Es la desaparición de toda memoria vieja y objetivo vano. Es el deseo, por encima de todo, de tu perfecto bienestar y el de todos tus hermanos. ¿Podemos dejar la galletita y dejar de ser simios?